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M E R C A T · T A C R E M

EXPOSICIÓN COLECTIVA DE ALUMNOS FINAL DE GRADO

EN LA CASA DE CULTURA DE RAFELBUNYOL | 9 MAYO 2019

MERCAT tacrem
MERCAT DE RAFELBUNYOL 2019

La premisa de este proyecto nació a partir de la idea de bodegón, un tema que durante siglos los artistas han desarrollado como pretexto para desarrollar su singularidad artística lejos de las exigencias de los mecenas o artificies del mercado del arte.

La propuesta trataba de ir al mercado tradicional que todos los jueves sucede en Rafelbunyol, una pequeña localidad al norte de València, y comprar algo que sólo les costara un euro. El revuelo que supuso que treinta alumnos de final de grado de Bellas artes fueran preguntando  a los vendedores nómadas qué cosas podían comprar por un euro ya significó en sí, la primera obra artística del día, una performance involuntaria. La obra definitiva, consistió en crear un muro de cartón donde ir depositando las frutas, verduras y otros enseres que los alumnos habían comprando conformando una obra colectiva.

La sala se dividió en dos espacios. En el primero, vacío, solo se podía escuchar los murmullos de un día de mercado, en el otro espacio una gran escultura donde los artistas habían ido depositando sus compras, compras perecederas que con los días se irían descomponiendo y oxidando creando una obra inacaba.

Por último una proyección multi-pantalla mostraba la calle vacía, un espacio deshabitado, quizá lo que queda después del mercado, quizá una premonición, un final improvisado, un mercado sin futuro.

¿Porqué?

Vivimos en un mundo donde la tecnología e internet han invadido nuestro mercado, nuestra rutinas, cambiando todo el espectro laboral, sustituyendo a  corto plazo  la mano humana por la inteligencia artificial.

Por otra parte la compra masiva por internet ha crecido exponencialmente, algo que esta agitando todo el mercado del trabajo.

El hecho de comprar en el mercado popular, un mercado tradicional, se ha convertido en un nuevo espacio de ocio más que en una necesidad, aun así, es una apuesta por el trato personal, cara a cara  y aunque la globalización ha llegado con productos procedentes del mundo asiático en su mayoría, todavía se pueden encontrar productos “kilometro cero”. 

Este proyecto trata de mostrarnos ese mundo, casi en desuso y en proceso de desaparición. Por ello en sala se puede ver el espacio vacío que ocupa el mercado y a la vez escuchar sus sonidos, sus gritos, sus chácharas, su argot tan peculiar.

Esta muestra es una toma de conciencia, donde se relata lo cuotidiano, nuestro bodegón actual.

Una obra hecha con los parámetros e nuestro tiempo:

En un aquí y ahora para su rápido consumo; de manera efímera, liquida, perecedera, como  nuestras libertades, nuestras costumbres, nuestros logros; y por otro lado es una obra colectiva. Al apostar por lo común, en este mundo globalizado donde los individualismos y los nacionalismos extremos  acechan  nuestra sociedad de bienestar, se defiende lo nuestro, lo diario,  lo cercano, en definitiva  se busca un espacio  mas igualitario, paritario y justo.

Si bien  es un trabajo que nace en las aulas donde Natividad Navalón  y Teresa Cháfer imparten sus inapreciables lecciones, empujan y acompañas a estos jóvenes artistas, si bien la idea primera fue una propuesta de Martíllopis, los verdaderos artificies han sido los artistas participantes que con su imaginación y empeño han desarrollado una obra única en la que las principales guerreras han sido Chiara Carzan, Anna Lombardo y Helena Blankenstein, comisarias todas.

9 de mayo 2019 | Casa de cultura de Rafelbunyol

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